La Fundación de los Ferrocarriles Españoles pone en marcha, en estas fiestas navideñas, una nueva edición del "Tren de Navidad", que circulará los días 26 y 27 de diciembre y 2, 3 y 5 de enero.
El recorrido se realiza en un tren histórico, compuesto de cuatro coches de madera de los años 20 que, desde 1993, ha funcionado ininterrumpidamente durante estas fechas tan señaladas. En esta edición los viajeros embarcarán en la estación de Príncipe Pío y el viaje, de más de una hora de duración, les permitirá disfrutar de paisajes como la Casa de Campo y el Monte del Pardo en un trayecto de ida y vuelta que discurrirá por poblaciones como Pozuelo de Alarcón, Majadahonda o Las Rozas.
Este año se entregará a todos los viajeros una invitación para visitar el Museo del Ferrocarril de Madrid y, como es tradicional, a bordo del tren disfrutarán de un espectáculo de animación pensado especialmente para los más pequeños, además de contar con la compañía de un Paje Real que escuchará las peticiones de los más pequeños y recogerá las cartas que quieran enviar a Sus Majestades de Oriente.
El día 5 de enero el tren contará con unos pasajeros muy especiales: los Reyes Magos de Oriente, a quienes los niños podrán contarles sus deseos y entregarles sus cartas personalmente.
Más información:
902 22 88 22
www.ffe.es
www.museodelferrocarril.org
www.renfe.com
martes, 22 de diciembre de 2015
lunes, 21 de diciembre de 2015
Incidencias, la incomunicación en el ave Barcelona-Madrid
El próximo 31 de diciembre se estrena “Incidencias”, la tercera película de los directores y guionistas José Corbacho y Juan Cruz tras “Tapas” y “Cobardes”. No se trata de un film ferroviario, aunque la acción sí sucede en un tren y los personajes se ven encerrados en un vagón.
El guión, de Jaime Bartolomé, sitúa a 14 pasajeros a bordo de un tren de alta velocidad que sale a las 16:30 y efectúa la última ruta Barcelona-Madrid en la noche de fin de año. Los pasajeros se dirigen a casa de sus familiares para celebrar juntos la llegada del año nuevo pero el tren se detiene sin causa aparente en mitad de un solitario paraje. Incomunicados y bajo un temporal de viento y nieve, la inquietud y la desconfianza calarán entre el pasaje, provocando con su disparatada conducta que salga a relucir lo peor de cada uno de ellos.
En el largometraje participan actores muy conocidos por el gran público como Imanol Arias, Lola Dueñas, Carlos Areces, Toni Acosta, Rossy de Palma, Rubén Ochandiano o Nuria Gago.
José Corbacho y Juan Cruz han querido a través de una comedia tocar algunos problemas como la corrupción, el racismo, la soledad y la faceta de unos personajes muy diferentes entre sí pero con algo en común: "todos ocultan algo, tienen una cara B, que aflora cuando la situación se hace más extrema en el vagón".
El guión, de Jaime Bartolomé, sitúa a 14 pasajeros a bordo de un tren de alta velocidad que sale a las 16:30 y efectúa la última ruta Barcelona-Madrid en la noche de fin de año. Los pasajeros se dirigen a casa de sus familiares para celebrar juntos la llegada del año nuevo pero el tren se detiene sin causa aparente en mitad de un solitario paraje. Incomunicados y bajo un temporal de viento y nieve, la inquietud y la desconfianza calarán entre el pasaje, provocando con su disparatada conducta que salga a relucir lo peor de cada uno de ellos.
En el largometraje participan actores muy conocidos por el gran público como Imanol Arias, Lola Dueñas, Carlos Areces, Toni Acosta, Rossy de Palma, Rubén Ochandiano o Nuria Gago.
José Corbacho y Juan Cruz han querido a través de una comedia tocar algunos problemas como la corrupción, el racismo, la soledad y la faceta de unos personajes muy diferentes entre sí pero con algo en común: "todos ocultan algo, tienen una cara B, que aflora cuando la situación se hace más extrema en el vagón".
Elecciones 20-D, el establishment retrocede pero aún se mantiene en pie
Ayer voté a Podemos aunque mi corazón me pedía el voto para I.U (izquierda Unida). Supongo que, como tantos ciudadanos de izquierdas, nos dejamos seducir por el lado práctico y buscar la candidatura que más apoyos tendría. No deseábamos perder los votos por el camino que trampea la Ley D’Hont.
El resultado de las elecciones me deja un sabor agridulce por dos motivos: a) el PP no obtiene mayoría absoluta. Sin embargo, ¡manda huevos que obtenga 123 escaños con los escándalos de corrupción, la reforma laboral, el paro que no cesa, etc!. Nunca había imaginado tanto masoquismo en nuestro pueblo para otorgarle ser la lista más votada. ¿Qué sucederá cuando nos otorgue un bocadillo de mortadela?.
Además, el PSOE sigue siendo la segunda fuerza preferida de los españoles con un ex presidente/Felipe González que rezuma neoliberalismo y atlantismo por todos sus poros olvidada su etapa de Suresnes; una Susana Díaz, flamencota y popular que pacta con Ciudadanos/la marca blanca del PP para seguir tapando ERES y hacer de Andalucía un cortijo.
Lo dulce se transmite en esos 69 escaños de Podemos y los 2 de I.U que son un ¡Basta ya, a los políticas antisociales. Un voto urbano que avanza imparable en Cataluña, Euskadi, Valencia, Madrid, pero que aún camina muy lentamente en esa España profunda “devota de Frascuelo y de María”.
La derecha tiene una ventaja/ son una piña de votos uniformados y un inconveniente/la falta del más mínimo espíritu crítico en su escenario electoral. A su vez, la izquierda tiene un pro/ejercer la libertad de pensamiento y un contra/divisiones internas.
La suma de votos de Podemos+Confluencias+ Izquierda Unida hubiera cambiado casi por completo el mapa electoral. Así, según el diario.es, aplicando el sistema D’Hont los resultados actuales: P.P (123), PSOE (90), Ciudadanos (40), Podemos (69) e I.U (2) se hubieran transformado en P.P (114), PSOE (88), Ciudadanos (36) y Podemos+Confluencias+I.U (85).
Es decir, se haría factible un gobierno de izquierdas junto al PSOE que sí tiene un electorado con el corazón partió/obrero y burgués, siempre y cuando aparte de sus influencias a Felipes, Susanas y gente de mal…
Tal como está la situación actual me da que la opción de gobierno se va a configurar en un pacto P:P con Ciudadanos y la abstención del PSOE (permitiendo la gobernabilidad/saqueo de España).
El resultado de las elecciones me deja un sabor agridulce por dos motivos: a) el PP no obtiene mayoría absoluta. Sin embargo, ¡manda huevos que obtenga 123 escaños con los escándalos de corrupción, la reforma laboral, el paro que no cesa, etc!. Nunca había imaginado tanto masoquismo en nuestro pueblo para otorgarle ser la lista más votada. ¿Qué sucederá cuando nos otorgue un bocadillo de mortadela?.
Además, el PSOE sigue siendo la segunda fuerza preferida de los españoles con un ex presidente/Felipe González que rezuma neoliberalismo y atlantismo por todos sus poros olvidada su etapa de Suresnes; una Susana Díaz, flamencota y popular que pacta con Ciudadanos/la marca blanca del PP para seguir tapando ERES y hacer de Andalucía un cortijo.
Lo dulce se transmite en esos 69 escaños de Podemos y los 2 de I.U que son un ¡Basta ya, a los políticas antisociales. Un voto urbano que avanza imparable en Cataluña, Euskadi, Valencia, Madrid, pero que aún camina muy lentamente en esa España profunda “devota de Frascuelo y de María”.
La derecha tiene una ventaja/ son una piña de votos uniformados y un inconveniente/la falta del más mínimo espíritu crítico en su escenario electoral. A su vez, la izquierda tiene un pro/ejercer la libertad de pensamiento y un contra/divisiones internas.
La suma de votos de Podemos+Confluencias+ Izquierda Unida hubiera cambiado casi por completo el mapa electoral. Así, según el diario.es, aplicando el sistema D’Hont los resultados actuales: P.P (123), PSOE (90), Ciudadanos (40), Podemos (69) e I.U (2) se hubieran transformado en P.P (114), PSOE (88), Ciudadanos (36) y Podemos+Confluencias+I.U (85).
Es decir, se haría factible un gobierno de izquierdas junto al PSOE que sí tiene un electorado con el corazón partió/obrero y burgués, siempre y cuando aparte de sus influencias a Felipes, Susanas y gente de mal…
Tal como está la situación actual me da que la opción de gobierno se va a configurar en un pacto P:P con Ciudadanos y la abstención del PSOE (permitiendo la gobernabilidad/saqueo de España).
jueves, 17 de diciembre de 2015
La vida de Brian, la parodia de los Evangelios y la izquierda en España
La vida de Brian (Life Of Brian, 1979) fue dirigida por Terry Jones y escrita e interpretada por el grupo inglés Monty Python. Trata la historia de un judío que nace el mismo día que Jesucristo y ya de adulto es varias veces confundido con él. De esta manera consiguieron eludir muchos problemas, aunque no impidió las típicas polémicas provocadas por el fanatismo. Tras su estreno en el Reino Unido, fue prohibido en Irlanda y Noruega. Así, en Suecia, había carteles que decían: "Esta película es tan divertida que la han prohibido en Noruega".
La película es una admirable sátira de las fervientes creencias religiosas, los movimientos políticos revolucionarios y las grandes películas bíblicas. Un humor, paradójicamente, en búsqueda de la seriedad racional. Un ejemplo es cuando un miembro del “Frente Popular de Judea, disidentes” proclama su deseo de ser mujer para tener hijos. “Eso no puede ser, no tienes matriz”, le responde el compañero y, sin embargo, otra compañera apunta: “podemos reivindicar el derecho a ser mujer” y el más sensato concluye: ¿qué sentido tiene reivindicar un derecho que no se puede lograr?. La cinta, en mi opinión, estaría entre las primeras veinte películas de humor de todos los tiempos. Combina inteligentemente singulares personajes con hilarantes gags marcados por el absurdo y el surrealismo.
Ambientada en la Palestina de Cristo y el imperio romano, el largometraje realiza una interpretación humorística de los Evangelios enlazándolos con situaciones modernas: feminismo, sectarismo, optimismo iluso (un coro de crucificados entona “Always Look On The Bright Side Of Life” (Mira siempre el lado positivo de la vida) o el “Romani ite domum”, que se inspira en el famoso "Yankees go home".
Se ríen de todos pero, sobre todo, de los más desfavorecidos a los que acusa de estúpidos: pelearse entre sí, hacer caso a falsos profetas, mujeres que se ponen barba para acudir a las lapidaciones, la falta de conocimiento político. Veamos dos ejemplos de lo mencionado:
“Muy bien, pero además de la sanidad, la medicina, la educación, el vino, el orden público, las cañerías, las carreteras, los acueductos y la salud pública, ¡¿qué han hecho los romanos por nosotros?”.
El protagonista, Brian Cohen, nace en el portal de un establo, a unos pasos del lugar de nacimiento de Jesús, lo que en un principio confunde a los tres Reyes Magos, que venían a alabar al "rey de los judíos". Éstos ofrecieron los tres regalos (oro, incienso y mirra) a la madre de Brian, Mandy; poco después de salir del portal de Belén, se dan cuenta de su error y regresan a quitárselo de las manos.
Brian crece siendo un joven idealista que se resiste a la ocupación romana de Judea, incluso después de saber que su padre fue un centurión romano llamado Traviesus Maximus, que violó a la madre de Brian («¿Quieres decir que fuiste violada?», «Bueno, al principio, sí»).
Mientras asiste al Sermón de la Montaña del verdadero Mesías, Brian se enamora locamente de una joven rebelde y atractiva, Judith. Su amor por ella y el odio hacia los romanos le llevan a unirse al Frente Popular de Judea (FPJ), una de las muchas organizaciones partidistas y separatistas, que dedican la mayor parte de su tiempo a pelearse entre sí, en vez de acabar con la ocupación romana. El líder del grupo, le da su primer encargo a Brian: debe garabatear una pintada en la pared del palacio del gobernador. Recién acabada, se encuentra con un centurión y dos guardias que se detienen y, tras observar el escrito e indignados por la defectuosa gramática latina de Brian (escribió «Romanes eunt domus», a lo que el centurión le dice que significa «los llamados romanos marchad la casa»), lo fuerza a escribir el mensaje corregido («Romani ite domum», o «Romanos, marchaos a casa») cien veces. Al amanecer, las paredes del palacio están cubiertas por las pintadas. Cuando se hace el cambio de guardia a la madrugada, los nuevos guardias intentan detener a Brian, pero se escapa con la ayuda de Judith.
Brian entonces acepta participar en un complot para secuestrar a la hija del gobernador, con el fin de extorsionarlo. Sin embargo, durante la misión se encuentran con el grupo «Frente de la Judea Popular», una facción rival con el mismo objetivo de intención separatista y que también quiere capturar a la hija del gobernador. A pesar de los intentos de Brian, que les dice que deben trabajar juntos, las dos partes empiezan a pelear y el plan acaba siendo un fracaso. El fugitivo termina en un atril de oradores, en una concentración de aspirantes a místicos y profetas que gustan de arengar a la multitud. Obligado a hablar para camuflarse de los romanos, Brian comienza una oratoria llena de pseudo-verdades religiosas, y rápidamente atrae a un público intrigado que acaba convirtiéndose en un movimiento religioso que le aclama como “el salvador”.
Finalmente Pilatos, por decisión popular, ordena la liberación de Brian. Pero, en un momento, parodiando el clímax de la película Espartaco, varias personas crucificadas dicen ser Brian, un hombre incluso dice “Yo soy Brian, y mi mujer también”.
Garzón: "Sufrimos el complejo de 'La vida de Brian'
La situación de desunión que viven los judíos en la película es similar a la que presenta la izquierda en España. Así, Alberto Garzón, candidato a la presidencia del Gobierno de España por Unidad Popular en las elecciones generales de 2015 ha manifestado que “Sufrimos el complejo de la vida de Brian” y eso ha sido el obstáculo para la confluencia con Podemos.
La película es una admirable sátira de las fervientes creencias religiosas, los movimientos políticos revolucionarios y las grandes películas bíblicas. Un humor, paradójicamente, en búsqueda de la seriedad racional. Un ejemplo es cuando un miembro del “Frente Popular de Judea, disidentes” proclama su deseo de ser mujer para tener hijos. “Eso no puede ser, no tienes matriz”, le responde el compañero y, sin embargo, otra compañera apunta: “podemos reivindicar el derecho a ser mujer” y el más sensato concluye: ¿qué sentido tiene reivindicar un derecho que no se puede lograr?. La cinta, en mi opinión, estaría entre las primeras veinte películas de humor de todos los tiempos. Combina inteligentemente singulares personajes con hilarantes gags marcados por el absurdo y el surrealismo.
Ambientada en la Palestina de Cristo y el imperio romano, el largometraje realiza una interpretación humorística de los Evangelios enlazándolos con situaciones modernas: feminismo, sectarismo, optimismo iluso (un coro de crucificados entona “Always Look On The Bright Side Of Life” (Mira siempre el lado positivo de la vida) o el “Romani ite domum”, que se inspira en el famoso "Yankees go home".
Se ríen de todos pero, sobre todo, de los más desfavorecidos a los que acusa de estúpidos: pelearse entre sí, hacer caso a falsos profetas, mujeres que se ponen barba para acudir a las lapidaciones, la falta de conocimiento político. Veamos dos ejemplos de lo mencionado:
“Muy bien, pero además de la sanidad, la medicina, la educación, el vino, el orden público, las cañerías, las carreteras, los acueductos y la salud pública, ¡¿qué han hecho los romanos por nosotros?”.
El protagonista, Brian Cohen, nace en el portal de un establo, a unos pasos del lugar de nacimiento de Jesús, lo que en un principio confunde a los tres Reyes Magos, que venían a alabar al "rey de los judíos". Éstos ofrecieron los tres regalos (oro, incienso y mirra) a la madre de Brian, Mandy; poco después de salir del portal de Belén, se dan cuenta de su error y regresan a quitárselo de las manos.
Brian crece siendo un joven idealista que se resiste a la ocupación romana de Judea, incluso después de saber que su padre fue un centurión romano llamado Traviesus Maximus, que violó a la madre de Brian («¿Quieres decir que fuiste violada?», «Bueno, al principio, sí»).
Mientras asiste al Sermón de la Montaña del verdadero Mesías, Brian se enamora locamente de una joven rebelde y atractiva, Judith. Su amor por ella y el odio hacia los romanos le llevan a unirse al Frente Popular de Judea (FPJ), una de las muchas organizaciones partidistas y separatistas, que dedican la mayor parte de su tiempo a pelearse entre sí, en vez de acabar con la ocupación romana. El líder del grupo, le da su primer encargo a Brian: debe garabatear una pintada en la pared del palacio del gobernador. Recién acabada, se encuentra con un centurión y dos guardias que se detienen y, tras observar el escrito e indignados por la defectuosa gramática latina de Brian (escribió «Romanes eunt domus», a lo que el centurión le dice que significa «los llamados romanos marchad la casa»), lo fuerza a escribir el mensaje corregido («Romani ite domum», o «Romanos, marchaos a casa») cien veces. Al amanecer, las paredes del palacio están cubiertas por las pintadas. Cuando se hace el cambio de guardia a la madrugada, los nuevos guardias intentan detener a Brian, pero se escapa con la ayuda de Judith.
Brian entonces acepta participar en un complot para secuestrar a la hija del gobernador, con el fin de extorsionarlo. Sin embargo, durante la misión se encuentran con el grupo «Frente de la Judea Popular», una facción rival con el mismo objetivo de intención separatista y que también quiere capturar a la hija del gobernador. A pesar de los intentos de Brian, que les dice que deben trabajar juntos, las dos partes empiezan a pelear y el plan acaba siendo un fracaso. El fugitivo termina en un atril de oradores, en una concentración de aspirantes a místicos y profetas que gustan de arengar a la multitud. Obligado a hablar para camuflarse de los romanos, Brian comienza una oratoria llena de pseudo-verdades religiosas, y rápidamente atrae a un público intrigado que acaba convirtiéndose en un movimiento religioso que le aclama como “el salvador”.
Finalmente Pilatos, por decisión popular, ordena la liberación de Brian. Pero, en un momento, parodiando el clímax de la película Espartaco, varias personas crucificadas dicen ser Brian, un hombre incluso dice “Yo soy Brian, y mi mujer también”.
Garzón: "Sufrimos el complejo de 'La vida de Brian'
La situación de desunión que viven los judíos en la película es similar a la que presenta la izquierda en España. Así, Alberto Garzón, candidato a la presidencia del Gobierno de España por Unidad Popular en las elecciones generales de 2015 ha manifestado que “Sufrimos el complejo de la vida de Brian” y eso ha sido el obstáculo para la confluencia con Podemos.
jueves, 10 de diciembre de 2015
Madrid, Kilómetro Cero
La Puerta del Sol es la plaza donde se encuentra desde 1950 el denominado Kilómetro Cero de las carreteras radiales españolas. Es, de alguna manera, el ombligo de España, el punto de encuentro - a veces desencuentros – entre todos los vecinos que habitamos El Hotelito. A Madrid y los madrileños nos han atacado con letras mordientes: “Aquí no playa, vaya, vaya” (pues que se jodan también: París, Londres, Roma, Berlín, Moscú) y otros nos han alabado y querido como el mejicano Agustín Lara que compuso el famoso chotis Madrid, Madrid, Madrid. Aquí hemos vivido el levantamiento del 2 de mayo frente a las tropas de Napoleón, el “No pasarán” frente al fascismo, la movida madrileña con Tierno Galván y el 15-M y es que “Hay un Madrid que es culpable/conformista, hay un Madrid inocente/poderoso/se rebela” (Alberto Cortez). He seleccionado cinco vídeos diferentes para memorizar sus/mis rincones y paisajes junto a dos versiones del chotis de Lara con imágenes de dos “Madriz”, pasado y presente.
Hay un Madrid (Alberto Cortez)
Ana Belén y Joaquín Sabina - 'A la sombra de un león'
Quédate en Madrid - MECANO
Sabina y Antonio Flores - Pongamos que hablo de Madrid
La Puerta de Alcalá - Víctor Manuel y Ana Belén
Madrid antiguo con chotis de Agustín Lara
La Campaña de Turismo 2010, titulada "Cuando vengas a Madrid" y realizada con motivo del centenario de la Gran Vía, llega cargada de ritmo a través de este videoclip en el que Ariel Rot y Bimba Bosé con "The Cabriolets", versionan, a modo de rock, el chotis "Madrid", de Agustín Lara.
Hay un Madrid (Alberto Cortez)
Ana Belén y Joaquín Sabina - 'A la sombra de un león'
Quédate en Madrid - MECANO
Sabina y Antonio Flores - Pongamos que hablo de Madrid
La Puerta de Alcalá - Víctor Manuel y Ana Belén
Madrid antiguo con chotis de Agustín Lara
La Campaña de Turismo 2010, titulada "Cuando vengas a Madrid" y realizada con motivo del centenario de la Gran Vía, llega cargada de ritmo a través de este videoclip en el que Ariel Rot y Bimba Bosé con "The Cabriolets", versionan, a modo de rock, el chotis "Madrid", de Agustín Lara.
‘Rojos’, una superproducción de Hollywood en donde el comunismo tiene cara humana
La película fue estrenada en 1981 con una duración de 3 horas y 15 minutos y está basada en la vida del periodista y escritor John Reed, quien en sus libros México Insurgente y Diez días que estremecieron el mundo narró la Revolución mexicana y la Revolución Rusa de 1917, respectivamente. En ese año, la cinta Carros de Fuego obtuvo el Óscar a la mejor película, aunque Reds obtuviera los galardones al mejor director (Warren Beatty), mejor actriz de reparto (Maureen Stapleton) y mejor fotografía (Vittorio Storaro). La película nos muestra a dos personajes idealistas, John Reeds (Warren Beatty) y Louise Bryant ( Diane Keaton), que no temieron autocalificarse de comunistas cuando dicha palabra era tabú en su país natal, los Estados Unidos.
La sinopsis de la cinta nos muestra a John Reed (Warren Beatty) como unperiodista norteamericano, muy comprometido con la causa comunista, y que no tiene ningún reparo en arriesgar su vida por aquello en lo que cree. Durante la Revolución Rusa, en 1917, Reed conoce a la escritora Louise Bryant (Diane Keaton), también férrea defensora de sus ideas feministas, y que se ha cansado de su marido. Ambos tienen un temperamento fuerte y decidido. El amor que surge entre ellos les lleva a cruzar varios continentes, en un mundo alborotado por la guerra europea. A su vez, el gran dramaturgo Eugene O'Neill (Jack Nicholson) se enamora perdidamente de Bryant. Pero el mayor amor para Reed es la política. Su relato al mundo de la revolución rusa de 1917 le mereció ser enterrado en el Kremlin. Pero no logró trasladar sus ideales a su propia patria.
Es un excelente drama épico histórico que recrea de manera muy atractiva la agitada vida política y social del primer cuarto del siglo XX. La película tiene acción, romance y emoción asegurada. Además de ser un canto a la integridad de la persona y sus ideales frente a la adversidad. He leído que John Reeds sí ocupa un lugar especial entre los comunistas, pero no ocurre lo mismo con Louise Bryant. De ella dijo la anarquista Emma Goldman: "Nunca fue comunista; sólo se acostaba con un comunista."
La cinta presenta a un héroe y una heroína romántica con sus ideales, errores, discusiones internas, ilusiones y desencantos. Así, un comunista americano enterrado en el Kremlin también manifiesta su desencanto con determinadas derivas de la misma revolución que él ha apoyado decididamente, incluso participando en la historia del Partido Comunista en los Estados Unidos.
ROJOS representa los movimientos de masas (tropas que marchan, entrada en el Palacio de Invierno, un coro que canta la Internacional en síntesis con las imágenes de los protagonistas haciendo el amor -estilo Hollywood- como símbolo de unión y compromiso entre los dos protagonistas y de éstos con la revolución soviética). También aparece la escena en la que le piden a John Reed que diera un mítin en una fábrica para proclamar la solidaridad del pueblo norteamericano con el pueblo ruso, otro acto de solidaridad/amor.
Finalmente, señalar que la antigua estación de Delicias/actualmente enclavado el Museo del Ferrocarril de Madrid se convirtió en la estación de Moscú, como ya lo había hecho en Doctor Zhivago (David Lean, 1965).
La sinopsis de la cinta nos muestra a John Reed (Warren Beatty) como unperiodista norteamericano, muy comprometido con la causa comunista, y que no tiene ningún reparo en arriesgar su vida por aquello en lo que cree. Durante la Revolución Rusa, en 1917, Reed conoce a la escritora Louise Bryant (Diane Keaton), también férrea defensora de sus ideas feministas, y que se ha cansado de su marido. Ambos tienen un temperamento fuerte y decidido. El amor que surge entre ellos les lleva a cruzar varios continentes, en un mundo alborotado por la guerra europea. A su vez, el gran dramaturgo Eugene O'Neill (Jack Nicholson) se enamora perdidamente de Bryant. Pero el mayor amor para Reed es la política. Su relato al mundo de la revolución rusa de 1917 le mereció ser enterrado en el Kremlin. Pero no logró trasladar sus ideales a su propia patria.
Es un excelente drama épico histórico que recrea de manera muy atractiva la agitada vida política y social del primer cuarto del siglo XX. La película tiene acción, romance y emoción asegurada. Además de ser un canto a la integridad de la persona y sus ideales frente a la adversidad. He leído que John Reeds sí ocupa un lugar especial entre los comunistas, pero no ocurre lo mismo con Louise Bryant. De ella dijo la anarquista Emma Goldman: "Nunca fue comunista; sólo se acostaba con un comunista."
La cinta presenta a un héroe y una heroína romántica con sus ideales, errores, discusiones internas, ilusiones y desencantos. Así, un comunista americano enterrado en el Kremlin también manifiesta su desencanto con determinadas derivas de la misma revolución que él ha apoyado decididamente, incluso participando en la historia del Partido Comunista en los Estados Unidos.
ROJOS representa los movimientos de masas (tropas que marchan, entrada en el Palacio de Invierno, un coro que canta la Internacional en síntesis con las imágenes de los protagonistas haciendo el amor -estilo Hollywood- como símbolo de unión y compromiso entre los dos protagonistas y de éstos con la revolución soviética). También aparece la escena en la que le piden a John Reed que diera un mítin en una fábrica para proclamar la solidaridad del pueblo norteamericano con el pueblo ruso, otro acto de solidaridad/amor.
Finalmente, señalar que la antigua estación de Delicias/actualmente enclavado el Museo del Ferrocarril de Madrid se convirtió en la estación de Moscú, como ya lo había hecho en Doctor Zhivago (David Lean, 1965).
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Pablo Iglesias ganó el debate electoral en “el minuto de oro”
Seguí el debate televisado de los 3 candidatos+1 a presidente del Gobierno y observé que Pedro Sánchez, Albert Rivera y Soraya Sáenz de Santamaría acabaron su exposición formal con toda perfección en el último segundo. La lección la llevaban muy bien memorizada y automatizada, pero Iglesias me sorprendió en un alarde de creatividad hablando a los espectadores a través de la emoción y despidiéndose con un gesto de corazón. Les hablaba de recuerdos desagradables del pasado reciente y de sonrisas para el cambio. Le sobraron siete segundos para mostrarse natural y diferente frente al resto de los candidatos.
Esa diferencia – guste o no guste – la presentaba en su indumentaria. He criticado a Pablo Iglesias cuando se dice y desdice. Sin embargo, el otro día sí fue coherente en su mensaje claro de No a enviar tropas a Siria, en decir Sí al derecho de Cataluña a decidir aunque él/nosotros deseamos seguir unidos con otra forma de gobierno y, quizás, de Estado. Se mostró valiente, convencido y el bolígrafo que le dieron sus asesores le sirvió para controlar sus manos e impulsos, a veces, desmedidos. Alguna pequeña reciprocidad con Albert Rivera - nuevos en esta plaza – con intereses mutuos en ir devorando al PSOE y PP de sus electores potenciales para abrirse caminos como nuevas alternativas a izquierda y derecha.
Albert Rivera estuvo comedido, moderado, centrista y utilizó bien el recurso de sacar una portada de El Mundo para denunciar la corrupción en las filas del PP.
A Pedro Sánchez le faltó frescura, demasiada sonrisa sin venir a cuento y encorsetado en unos mensajes manidos como los porcentajes de la representación femenina en los partidos políticos sin aclararnos si van a servir de floreros.
A Soraya Sáenz de Santamaría se la vió pequeñita pero respondona. No estuvo mal y el pretexto que el PP tenía banquillo sobrado para estar ella en el debate fue bueno, pero no se lo cree ni “El Tato”.
Esa diferencia – guste o no guste – la presentaba en su indumentaria. He criticado a Pablo Iglesias cuando se dice y desdice. Sin embargo, el otro día sí fue coherente en su mensaje claro de No a enviar tropas a Siria, en decir Sí al derecho de Cataluña a decidir aunque él/nosotros deseamos seguir unidos con otra forma de gobierno y, quizás, de Estado. Se mostró valiente, convencido y el bolígrafo que le dieron sus asesores le sirvió para controlar sus manos e impulsos, a veces, desmedidos. Alguna pequeña reciprocidad con Albert Rivera - nuevos en esta plaza – con intereses mutuos en ir devorando al PSOE y PP de sus electores potenciales para abrirse caminos como nuevas alternativas a izquierda y derecha.
Albert Rivera estuvo comedido, moderado, centrista y utilizó bien el recurso de sacar una portada de El Mundo para denunciar la corrupción en las filas del PP.
A Pedro Sánchez le faltó frescura, demasiada sonrisa sin venir a cuento y encorsetado en unos mensajes manidos como los porcentajes de la representación femenina en los partidos políticos sin aclararnos si van a servir de floreros.
A Soraya Sáenz de Santamaría se la vió pequeñita pero respondona. No estuvo mal y el pretexto que el PP tenía banquillo sobrado para estar ella en el debate fue bueno, pero no se lo cree ni “El Tato”.
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