jueves, 9 de julio de 2015

Serpico y el asesinato de los marqueses de Urquijo

En la noche del 1 de agosto de 1980, los Marqueses de Urquijo fueron tiroteados de muerte, cuando dormían en su domicilio de Somosaguas (Madrid). El 8 de abril de 1981, Rafi Escobedo era detenido, tras encontrarse en una propiedad de su padre unos casquillos de pistola que parecían coincidir con los que acabaron con la vida de los marqueses. Al día siguiente, Javier Anastasio de Espona, amigo de Escobedo y Diego Martínez Herrera, el administrador de los Urquijo, realizaron sendos viajes relámpago a Londres, donde además se encontraba Juan, el hijo pequeño de los Marqueses.


El caso nunca ha sido resuelto y goza de todos los elementos de un culebrón por los personajes, el entorno que le rodea (drogas, sexo, traiciones) y todo el misterio que encierran tantas dudas sin resolver. El asunto es tan amplio que he decidido centrarlo en un personaje, José Romero Tamaral “el policía bueno” que en una entrevista confesó: “ Podría escribir un libro con las desventuras de este caso”.

La policía mantuvo como móvil del asesinato “la venganza personal”. Los marqueses nunca aceptaron como yerno a un joven de” buena familia” (Don sin Din) que ni trabajaba, ni estudiaba. Así, el caso se zanjaba con un asesino (Rafi Escobedo) y un encubridor (Javier Anastasio) que se encargaría de deshacerse del arma. Desestimaban el móvil económico puesto que el matrimonio tenía separación de bienes. El juez instructor del caso, Luis Román Puerta, solicitó al Banco Urquijo-Hispano de Londres que se pronunciara sobre la existencia de una cuenta bancaria a nombre de la familia Urquijo, y si ésta había sido utilizada por los herederos, el administrador o Javier Anastasio en alguna ocasión. Sin embargo, la petición fue denegada a través de vía Interpol tras el alegato de que era necesaria una comisión rogatoria. “El banco se negó a facilitar los datos y nunca más se supo.

                                                              Rafi Escobedo

El 17 de julio de 1984, los inspectores José Romero Tamaral y Héctor Moreno realizaron un extenso dossier en el que se trató de enmendar el error que había cometido la Brigada Regional de Policía Judicial cuando desterró la hipótesis financiera de la investigación unos años atrás.

                                                         José Rmero Tamaral

A lo largo del documento, los agentes señalaron que el patrimonio de la familia Urquijo sufrió una fuerte pérdida económica debido a la insistencia de Manuel de la Sierra (el marqués) en mantener un elevado número de acciones en el Banco Urquijo en contra la opinión general, puesto que en palabras del administrador: “Cualquiera podía prever la vertiginosa caída del valor de las acciones”. Según consta en el informe, la decisión del Marqués supuso “una verdadera ruina para la familia; pues llegó a perder unos mil millones de pesetas, y todo ello por su pretensión de mantenerse como consejero en el banco. El documento concluye con algunos datos:

1) “Que no es del todo infundado que Diego Martínez Herrera se creyese despedido. La escasa compensación económica del administrador, pese a la extensa actividad, y no siempre agradable, que desarrollaba en su trabajo. Su gran dedicación al servicio del marqués, hasta incluso hacer de enfermero personal”.

2) “Que resulta dudosa en extremo la presencia del señor Herrera en el chalé, el día de autos, cuando es de suponer que debía estar ausente”.

3) “Que es cierta la obstinación del señor marqués en mantener el paquete mayoritario de acciones, y la finalidad perseguida con ello pudo ser desconocida y mal interpretada como una postura de egoísmo personal”.

La Policía realizó sus comprobaciones al respecto, y gracias a una serie de intervenciones que efectuó en la Bolsa de Madrid pudo obtener un certificado que reflejaba las cotizaciones máximas, mínimas y medias de las acciones del Banco Urquijo desde 1966 a 1983. El análisis de esta nueva pista confirmó que la citada entidad había sufrido: “Una caída vertical de la cotización, especialmente en los últimos años que precedieron a los asesinatos, esto es, desde 1973 a 1980”.

Las consecuencias no se hicieron esperar. El gran número de pérdidas que sufría la que otrora fuera una de las bancas más poderosas de España hizo posible que el Banco Hispano Americano absorbiese la entidad de los Urquijo con la compra de casi la totalidad de las acciones. Así, lo que en un principio iba a ser una fusión se convirtió literalmente en una absorción.

Manuel de la Sierra (padre) se opuso en vida a esa fusión. Esta se llevó a cabo, después, con el consentimiento de la familia.


                                                  Hijos de los Marqueses de Urquijo

El 11 de abril de 1985, el Banco Hispano Americano consiguió sanear las cuentas del Banco Urquijo al obtener 50.600 millones de pesetas, que fueron aportados por varias entidades, entre ellas el Fondo de Garantía de Depósitos y el Banco de España.

La sospecha conspirativa cobra fuerza por los mentidos y desmentidos de los personajes, los errores garrafales de la policía que abandona los cuerpos de los Marqueses en el lugar del crimen y sirve para que el administrador mandase lavar las cabezas de sus señores con agua caliente y quitarles la ropa. Según sus palabras, lo hizo por caridad, con la intención de que estuvieran presentables de cara a la familia. Sin embargo, esta decisión evitó los estudios de la autopsia: “Ambos cadáveres ingresaron sin ropas y lavados, por lo que no se pudo realizar el estudio de los vestidos, manchas de sangre, pruebas de parafina y posibles estigmas de ahumados”.

No se precintó la caja fuerte del chalet y el administrador junto con el hijo del marqués destruyeron documentos que evitaron el estudio del estado económico de los negocios.

El arma que presuntamente se utilizó para cometer el crimen. Según la declaración que Javier Anastasio realizó ante el juez, Rafi le entregó aquella Star del calibre 22 (junto con otros objetos relacionados con el doble asesinato) para que se deshiciera de ella, lo que hizo arrojándola al pantano de San Juan, situado a más de cincuenta kilómetros de Madrid. El azar quiso que varios niños que estaban jugando en las inmediaciones del embalse encontraran el arma del delito, que posteriormente fue depositada en el Ayuntamiento de Pelayos de la Presa. No obstante, al igual que apareció volvió a desaparecer. De esta manera, cuando los agentes fueron a reclamarla, una de las pruebas más importantes del caso Urquijo ya no se encontraba en aquél lugar. Oficialmente se había perdido.

                                                                   Javier Anastasio

Además de la pistola, los 215 casquillos que la Policía encontró en la finca de Cuenca, las cuatro vainas que aparecieron en el lugar del crimen, e incluso la cuartilla manuscrita con la confesión de Rafael Escobedo también desaparecieron sin dejar rastro. Respecto a los casquillos, la explicación que ofreció el inspector José Romero Tamaral fue que estos fueron sustraídos del Juzgado de Instrucción Número 16 por un grupo de seis personas que afirmaron ser inspectores de policía.

Por su parte, Javier Anastasio también desapareció. Un mes antes de la fecha prevista para el comienzo del juicio oral, decidió escapar de la Justicia y emprender una elaborada fuga internacional mientras aprovechaba un permiso penitenciario. Las autoridades españolas le persiguieron sin éxito durante varias décadas, pero nunca lograron encontrarle. Sin embargo, el periodista Jesús Quintero sí que lo hizo para una entrevista que tuvo lugar en la isla de Buzios, en Brasil, a finales de 1990. El propio Anastasio aseguraba unos años después que mientras estuvo en España, la Justicia nunca tuvo interés en detenerle. Así lo expresaba en unas declaraciones para la revista Vanity Fair en 2010.

Rafi Escobedo se suicidó en la cárcel de El Dueso (Cantabria). Su abogado, Marcos García Montes alentó la hipótesis de homicidio al detectarse pequeños restos de cianuro en el cuerpo que sirvieran para producir una pérdida de conciencia y ahorcarle. No se permitió la exhumación del cadáver.

Por otro lado,el forense García Andrade fue el hombre que desde la ciencia, desde las autopsias, ha estado cuestionando siempre la versión oficial y no se le ha hecho ningún caso.

El, entonces, inspector José Romero se preocupó de investigar y dejó en evidencia tantísimos errores cometidos por la misma policía. La última vez que le escuché en un programa de radio entrevistándole sobre el caso Urquijo manifestó: “Sigo sintiéndome policía en cuanto defensor de la justicia. Actualmente, trabajo como abogado y, desde otra actividad, quiero seguir los mismos pasos, solo llevo casos que sirvan para hacer justicia”.






miércoles, 8 de julio de 2015

Carbón para Mike, poema de Brecht a los viejos y futuros ferroviarios

En los poemas y canciones de Brecht sigue presente, al igual que en su teatro, la concepción marxista de lucha de clases entre explotadores y explotados. He seleccionado dos poemas: “Carbón para Mike” dentro de un contexto ferroviario y “Preguntas de un obrero ante un libro de Historia” en donde la historia no se explica a través de individuos/estrellas sino de movimientos de masas/trabajadores en la sombra. 




Carbón para Mike

Me han contado que en Ohio,
a comienzos del siglo,
vivía en Bidwell una mujer,
Mary McCoy, viuda de un guardavía
llamado Mike McCoy, en plena miseria.

Pero cada noche, desde los trenes ensordecedores de la
Wheeling Railroad,
los guardafrenos arrojaban un trozo de carbón
por encima de la tapia del huerto de patatas
gritando al pasar con voz ronca:
«¡Para Mike!»

Y cada noche, cuando el trozo de carbón para Mike
golpeaba en la pared posterior de la chabola,
la vieja se levantaba, se ponía,
soñolienta, la falda, y guardaba el trozo de carbón,
regalo de los guardafrenos a Mike, muerto
pero no olvidado.

Se levantaba tan temprano y ocultaba
sus regalos a los ojos de la gente,
para que los guardafrenos no tuvieran dificultades
con la Wheeling Railroad.

Este poema está dedicado a los compañeros
del guardafrenos McCoy
(muerto por tener los pulmones demasiado débiles
en los trenes carboneros de Ohio)
en señal de solidaridad.

                                   Preguntas de un obrero ante un libro de Historia

Tebas, la de las Siete Puertas, ¿quién la construyó? 
En los libros figuran los nombres de los reyes. 
¿Arrastraron los reyes los grandes bloques de piedra? 
Y Babilonia, destruida tantas veces, 
¿quién la volvió a contruir otras tantas?¿En qué casas 
de la dorada Lima vivían los obreros que la construyeron? 
La noche en que fue terminada la Muralla china, 
¿adónde fueron los albañiles? Roma la Grande 
está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió? 
¿Sobre quiénes triunfaron los Césares? Bizancio, tan cantada, 
¿tenía sólo palacios para sus habitantes? Hasta en la fabulosa Atlántida, 
la noche en que el mar se la tragaba, los habitantes clamaban 
pidiendo ayuda a sus esclavos. 
El joven Alejandro conquistó la India. 
¿El sólo? 
César venció a los galos. 
¿No llevaba consigo ni siquiera un cocinero? 
Felipe II lloró al hundirse 
su flota. ¿No lloró nadie más? 
Federico II ganó la Guerra de los Siete Años. 
¿Quién la ganó, además? 
Una victoria en cada página. 
¿Quién cocinaba los banquetes de la victoria? 
Un gran hombre cada diez años. 
¿Quién paga sus gastos?

Bertolt Brecht, revolucionario del teatro y de la vida

“Las revoluciones se producen en los callejones sin salida”. (Bertolt Brecht)

Es un poeta y dramaturgo alemán (1898-1956), creador del teatro épico - también llamado dialéctico - que centra su teatro en lo político y lo social. Huye de la emotividad buscando el distanciamiento del espectador a través de introducir técnicas innovadoras: escenarios irreales donde se muestran carteles que interrumpen y resumen la acción o, en otras ocasiones, introducir música en el escenario de manera irónica, en conflicto con el efecto emocional esperado. Otra característica es que los actores no tratan de interpretar a sus personajes de manera convincente sino que, al contrario, se muestran no convincentes y a menudo interpelan directamente al público sin estar interpretando su personaje “romper la cuarta pared”.  Brecht es uno de los autores más influyentes del siglo XX que con su estilo y lenguaje continúa  ejerciendo influencia en el teatro actual.




Nace en el seno de una familia acomodada, desde pequeño destacó por su precocidad intelectual y su afición al ajedrez (inclinación por lo racional), aunque era un espíritu rebelde como demostró en la misma escuela. Comenzó la carrera de medicina y la abandonó porque se vio interrumpida por la I Guerra Mundial.

A los 20 años escribe su primera obra teatral “Baal” cuyo personaje principal es un poeta y asesino (incluye canciones y coros como algo previo a su teatro épico). A Brecht le gustaba usar la comedia para distanciar al público de los hechos emocionales o serios y al verse muy influido por los musicales y los intérpretes de feria, introducía música y canciones en sus piezas teatrales.

En 1919 escribe “Tambores en la noche”, una pieza sobre la revolución alemana liderada por los espartaquistas. El final de la obra sacude al auditorio. “Todo esto no es más que puro teatro. Simples tablas y una luna de cartón. Pero los mataderos que se encuentran detrás, esos sí que son reales”. Aquí aparece el escritor comprometido que suplanta a ese teatro tradicional que se muestra o pretende ser imparcial.

En los años siguientes, Bertolt Brecht era ya un comunista convencido, aunque nunca estuvo afiliado al Partido Comunista de Alemania.


Con 29 años publica su primera colección de poemas “Devocionario doméstico” y en esta época alcanza su mayor éxito teatral con "La ópera de cuatro cuartos/La ópera de tres centavos". Una obra disparatada en la que critica el orden burgués representándolo como una sociedad de delincuentes, prostitutas, vividores y mendigos. La ópera de los tres centavos es una obra de teatro épico. Desafía las convencionales nociones de propiedad así como las del teatro. Dramatiza la pregunta: "¿Quién es un criminal mayor? ¿El que roba un banco o el que funda uno?". En este punto me viene a la mente el sketch de José Mota.

           

El autor alemán buscaba concienciar al espectador y hacerlo pensar distanciándolo del elemento anecdótico. Observó que los incipientes medios de comunicación de masas: radio y cine influían poderosamente en los ciudadanos y, así, trató que el teatro se convirtiera en una herramienta de influencia también.

Un día después del incendio del Reichstag, Brecht y su familia escapan a Dinamarca y los nazis queman sus libros. Esa etapa del exilio fue muy dura pero muy prolífica en sus obras, alcanzando algunos de sus mejores dramas. La situación económica le obliga a moverse de Dinamarca a Suecia y de Suecia a Finlandia.

En esta época escribió:

“La vida de Galileo”, una recreación libre de la biografía del científico italiano donde éste renuncia a difundir  su tesis bajo presión de la Inquisición y cede sus documentos a su discípulo para la difusión.

“Madre Coraje y sus hijos”, un poderoso alegato antibélico en donde muestra a empresarios codiciosos dispuestos a promover guerras para ganar dinero.

“El alma buena de Szechwan”, en donde examina el dilema de cómo ser virtuoso y sobrevivir al mismo tiempo en un mundo capitalista.

En “El círculo de tiza caucasiano” narra la historia de una pugna por la posesión de un niño entre una madre de la alta sociedad que le abandona y una criada que se ocupa de él; a la manera salomónica, el juez debe decidir quién es la verdadera madre.


En 1941 viaja a Hollywood para escribir guiones para la industria cinematográfica y en 1947 es interrogado  por el Comité de Actividades Antiamericanas. Marcha a Suiza.

En 1948 se instala en Alemania Oriental y acaba falleciendo en Berín Este.

martes, 7 de julio de 2015

El Tren de Bertha, el primer trabajo ferroviario de Scorsese

Era el año 1972 cuando Martin Scorsese tuvo la oportunidad de dirigir su primer largometraje gracias al productor Roger Corman, el rey de las películas de serie B/segunda fila. Era en aquella época el único que estaba dispuesto a jugarse el dinero con jóvenes promesas y, entre ellos, apostó por un hijo del “ghetto italiano” de Manhatan. Una película con muchas carencias, pero donde se vislumbran algunas características del mejor cine de Scorsese, seres contradictorios y marginados para los que la violencia es el único modo de supervivencia en una sociedad de doble moral.


La cinta cuenta la historia de la joven Bertha Thompson (Barbara Hershey) que, en plena época de la Gran Depresión de los Estados Unidos (1929-30) pierde a su padre y se une a una banda en donde aparece un controvertido líder sindical llamado Bill Shelley (David Carradine), en duelo interpretativo con John, patriarca de la saga Carradine, honrado sindicalista del ferrocarril huido de una justicia sobornada por la plutocracia; Rake Brown, jugador y perdedor profesional y un negro en el racista sur de los EE.UU. Todos ellos son los personajes que conforman la banda.

Acusados de comunistas por un grupo de conservadores y perseguidos por una corrupta compañía de ferrocarriles que busca venganza contra Shelley, la vida de Berttha se convierte en una permanente huida por el mundo del crimen y un emocionante capítulo de la historia americana.

Personajes marginados en el universo del cine de Martin Scorsese que huyen de una iconografía romántico-pop de Bonnie&Clyde para señalar que son seres inocentes en su origen y es la violencia a través de las leyes injustas de los que mandan lo que les obliga a usar la violencia física como única garantía para sobrevivir.

La Gran Depresión es un elemento recurrente en Scorsese al igual que esa mezcla de tono de comedia que contrasta con secuencias brutales. Ni qué decir tiene que el elemento ferroviario está muy presente en la película y es el motivo principal de este pequeño comentario.



El Papus, la revista satírica de la Transición política en España

El Papus fue un semanario satírico que comenzó su publicación en 1973 y permaneció en los quioscos hasta 1986. Junto a la revista El Jueves, con el subtítulo: “La revista que sale los miércoles” fueron dos títulos míticos de la Transición española  que fueron un ariete frente a los últimos resquicios de la censura que representaba la Ley de Prensa e Imprenta de Manuel Fraga (1966). Además, contribuyó al boom del comic adulto en España junto a títulos memorables como Totem y Víbora.


Con razón se ha hablado del “feísmo” de los dibujos/historietas e incluso, más llamativo, de la abundancia de textos en sus páginas. La portada estaba dedicada a un tema que en el interior se abordaba de forma casi monográfica desde diferentes puntos de vista.  Su éxito es que llegaba en el momento oportuno, colaboraban escritores como Antonio Franco, Joan de Sagarra, Vázquez Montalbán, Maruja Torres, y los historietistas Carlos Giménez, Gin, Ivà, Já, Óscar, etc, y ponía en jaque a todas las instancias político-sociales con un lenguaje de la calle, sin finuras, ni sutilezas.


En las páginas centrales aparecía la Papunovela (donde se incluía el desnudo de alguna chica en la historieta que tocara). Debemos entender que la  Transición también fue el éxito de las revistas y películas eróticas, no estaba legalizado aún el porno. En otro momento me gustaría recordar a Lib, Por Favor, etc.

El Papus contaba también con un artículo a modo de editorial titulado: “Cojonudo lo de usted”, que trataba de los hechos reprochables de alguna figura del mundo de la política; la sección España, Una, Grande y Libre de ivá/Carlos Giménez donde se arremetía con los valores del franquismo, etc.

Sus ventas alcanzaban cifras muy importantes en aquella época (115.000-400.000 ejemplares) y aunque se había eliminado la censura previa, la revista fue suspendida dos veces por un periodo de cuatro meses.

Precisamente una de las tiras que mayores problemas tuvo con la justicia fue Sor Angustias de la Cruz, de JA; una de las series más emblemáticas de El Papus en las que narraba las historias de una monja con muy mala leche que atizaba en la cabeza con el crucifijo.


El 20 de septiembre de 1977 el grupo armado de ideología fascista denominado Triple A (Alianza Apostólica Anticomunista) fue el responsable de un atentado con paquete explosivo contra la sede de la revista. En el atentado falleció el conserje Joan Peñalver y se produjeron diecisiete heridos de diversa consideración.

lunes, 6 de julio de 2015

Miguel Hernández “voy entre pena y pena sonriendo”

La vida del poeta está bañada en la fatalidad y el dolor del “Rayo que no cesa”. Un joven pastor que bebe sus primeras lecturas en un ambiente eclesiástico y provinciano (de derechas de toda la vida) que conforman su círculo de amistades y un devenir hasta convertirse en el poeta símbolo del antifascismo/ “Vientos del pueblo”. Muere  tuberculoso en la cárcel y escribe “Las Nanas de la cebolla” cuando su mujer le relata que solo tiene para dar de comer a su hijo estos dos alimentos.



Miguel Hernández Gilabert (Orihuela 1910- Alicante 1942). Desde muy joven se dedica al pastoreo, aunque era un lector ávido y autodidacta. A través de un canónigo conoce a los clásicos y forma un pequeño grupo literario en Orihuela. En aquel grupo conocería a José Marín Gutiérrez, futuro abogado y ensayista que adoptaría el seudónimo de “Ramón Sijé”, no solo su mejor amigo, sino también su compañero de inquietudes literarias y al que dedicó su famosa “Elegía a Ramón Sijé” que provocó el difícil aplauso de Juan Ramón Jiménez.

                            

Sus primeros poemas son sencillos y giran en torno a la vida campestre. Se advierten las influencias clásicas de sus primeras lecturas: San Juan de la Cruz, Virgilio, Quevedo y Góngora.

Su primer éxito es en 1933 con la publicación de “Perito en Lunas”, la luna no solo como escenario sino como experto o perito en descifrar su influencia. La influencia de Góngora y Rubén Dario siguen presentes en esa búsqueda de dar forma poética a un manantial de sentimientos muy profundos.

Tras ese prometedor éxito marcha a Madrid para obtener trabajo y José María de Cossío le convierte en su protector. Comienza su colaboración en algunas revistas  y en esta época entabla amistas con los poetas Vicente Aleixandre y Pablo Neruda. A través de Pablo tiene un breve paso por el surrealismo y su poesía se hace más social y política, manteniendo un compromiso con los desheredados.

                           

Al estallar la Guerra Civil en España se alista en el bando republicano y forma parte del Partido Comunista. En su libro “El hombre acecha” (poemas de la guerra) hay un poema titulado Rusia que ensalza los éxitos del comunismo y de su principal guía en ese tiempo/Stalin.

Ah, compañero Stalin: de un pueblo de mendigos
has hecho un pueblo de hombres que sacuden la frente,
y la cárcel ahuyentan, y prodigan los trigos,
como a un inmenso esfuerzo le cabe: inmensamente.

De unos hombres que apenas a vivir se atrevían
con la boca amarrada y el sueño esclavizado:
de unos cuerpos que andaban, vacilaban, crujían,
una masa de férreo volumen has forjado.

En 1937 se casa con Josefina Manresa, inspiradora de sus más bellos poemas amorosos. En diciembre de 1937 nació su primer hijo, Manuel Ramón, que murió a los pocos meses y a quien dedicó el poema Hijo de la luz y de la sombra y otros recogidos en el Cancionero y romancero de ausencias. En enero de 1939 nació su segundo hijo, Manuel Miguel, a quien dedicó las famosas Nanas de la Cebolla.

                        
Al finalizar la guerra, su amigo Cossío se ofreció para acoger al poeta, pero Miguel decide cruzar la frontera de Portugal y la policía del dictador fascista del país luso lo entrega a España.

Cuando estaba en prisión, su mujer Josefina Manresa le envió una carta en la que mencionaba que sólo tenían pan y cebolla para comer; el poeta compuso en respuesta las Nanas de la cebolla.

En la enfermería de Alicante padece bronquitis, luego tifus que se le complicó con la tuberculosis y muere en 1942.

domingo, 5 de julio de 2015

La democracia nace en Grecia

Hoy, el pueblo griego ha votado para decir NO al chantaje de la troika, de los especuladores y de los falsos demócratas. Los espartanos han resistido al imperio de Jerjes porque han demostrado que los corralitos y el chantaje no son suficientes para hundir a un pueblo que ha dicho: ¡basta!. Los que apoyamos a Grecia somos conscientes que hemos ganado una batalla, no la guerra. Sabemos que "un acuerdo justo" no eliminará su deseo de revancha y habrá que estar "al loro" de movimientos de "coroneles", etc. Si obligaran a los griegos a salir de la Europa de los mercaderes/no de Europa debe considerar que "cuando una puerta se cierra, otra se abre" y a Merkel la pueden escribir "desde Rusia con amor".