jueves, 26 de marzo de 2015

¿Quién teme al lobo feroz?


Érase una vez, un lobo llamado PODEMOS que estaba financiado por regímenes nefandos: Venezuela, Irán, Cuba. Escondían sus dientes para atentar contra “la propiedad privada” que, con tanto esfuerzo y cavilaciones habían logrado los corderos. El lobo deseaba estatalizar las grandes empresas para que el Estado no dejara libertad a los individuos para privatizar la tierra, la salud, la energía, el aire y el agua.


Los corderos (PP-PSOE-Ciudadanos, PNV, CIU y ex de I.U) eran blancos y muy limpios ¡daba gusto verlos!. Tan amables y sonrientes que siempre tenían palabras de agradecimiento para el segundo rebaño de corderos al que denominaban “plebe”. Todos, incluso el lobo, podían cada cuatro años elegir a sus gobernantes. Era un sistema democrático y libre, donde el voto de cualquier analfabeto político valía lo mismo que el de un ilustrado. Así, el sistema era tan cojonudo que siempre ganaban los mismos y cuando, escasas veces, no sucedía así pues se hacían unos bloqueos económicos, sabotajes y golpes de Estado que reconducían  a la plebe a su actitud prudente y moderada. Debían saber que las actitudes radicales y exaltadas del lobo eran malas para todos y que la plebe debía estar segura en el redil y olvidarse de proyectos populistas y fantasiosos. Asentar la seguridad porque  la plebe era de puro buena/tonta.



Había también un pastor al que denominaban IBEX 35 que, a su vez, era un siervo del dueño de todas aquellas tierras y de otras muy lejanas al que se referían con varios nombres: SICAVS, TRANSNACIONALES, CAPITAL, pero su nombre verdadero era SIÓN/SATANÁS. Su patria era el dinero, nunca quiso comprar vivienda habitual.

Un buen día, se preparaban las elecciones y las encuestas daban un fuerte ascenso al lobo/Podemos, ya que la “crisis” (causada desde el exterior o del interior según conviniera) había propiciado mucho paro y recortes de todo tipo entre la plebe. Además, existía mucha corrupción y aunque eso, en el fondo les importaba un rábano a casi todos, sí el que escaseara el pasto para comer.

El bipartidismo PP-PSOE empezaba a tambalearse y el pastor IBEX consideró oportuno y ventajoso crear una tercera opción: Ciudadanos, que renegara de PP-PSOE y, también, del lobo. Ellos eran del  Centro, como la mayoría del pueblo español, como la Falange que era de todos los españoles y estaba mucho más allá de diestras o siniestras. El Caudillo dejó todo atado y bien atado y abrió el camino a una guiada transición política del fascismo a la Unión del Centro Democrático/ Suárez, de aquí al CDS (otra vez Centro Democrático y Social) y los arribistas recalaron entre PSOE y PP (centro izquierda o centro derecha). Al final, el resultado, todos de derechas, digo de CENTRO.



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