martes, 29 de diciembre de 2015

“West Side Story” traslada Romeo y Julieta a Nueva York

West Side Story, traducida como “Amor sin barreras” es un musical estadounidense de 1961 que forma parte ya del cine clásico. El teatro, la música y la técnica cinematográfica se combinan en un “espectáculo total” que cuando se estrenó en España todo nuestro pequeño cine de barrio: Rocío Dúrcal, Marisol y Pili-Mili nos parecía una auténtica paletada.


La película ganó 10 Oscars (incluyendo la mejor película) y estuvo codirigida por Roberts Wise y Jerome Robbins. El primero, encargado del nudo argumental y el segundo, de la parte musical. Sin embargo, no es una bicefalia, sino un triunvirato porque toda la música fue compuesta por el prestigioso Leonard Bernstein que junto a los principales protagonistas: Natalie Wood, Richard Beymer, Rita Moreno, George Chakiris y Russ Tamblyn forman una sinfonía perfecta.

El argumento está basado en la historia de Romeo y Julieta, de W. Shakespeare, pero adaptada a los tiempos modernos. En Nueva York, dos bandas de jóvenes, los Sharks, inmigrantes puertorriqueños, y los Jets, estadounidenses de origen irlandés, son rivales y viven en disputas. El conflicto surge cuando María (Natalie Wood), hermana del jefe de la pandilla puertorriqueña, Bernardo (George Chakiris), y Tony (Richard Beymer), exmiembro de los Jets, se enamoran. Las dos bandas incitan a los líderes, Bernardo y Tony a pelearse, Tony no quiere pero se ve forzado a hacerlo e involuntariamente, mata a Bernardo. Para vengarlo, Chino, el pretendiente de Maria, mata a Tony. Como en la obra de teatro de W. Shakespeare, las dos bandas acaban solucionando sus disputas con la muerte de los enamorados.

                               

Hay que señalar que, además del hilo conductor sentimental entre Toni y María aparece una denuncia del contexto social en la que viven ambas bandas/familias y que les atrapa a ambos por igual.

La población “norteamericana”, formada mayoritariamente por hijos y nietos de irlandeses, italianos, polacos y judíos (países del este de Europa ven con recelo  la llegada de los portorriqueños persiguiendo el sueño americano y es que los jóvenes autóctonos son chicos pobres, con estudios básicos, sin trabajo y poca esperanza de salir de la miseria. Solo les queda chasquear sus dedos para marcar su territorio/el barrio, pero los portorriqueños también van a chasquear sus dedos para expresar el enfrentamiento.

            

Este planteamiento nos recuerda el temor al inmigrante por parte del ya descamisado que ve peligrar aún más sus condiciones de vida por otros que llegan con unas condiciones previas aún más terribles. Ambos son víctimas y el clima de violencia entre ellos es “de locos estúpidos”, así lo apunta el viejo tendero que trata de poner paz entre los chavales.

Un planteamiento del 1961 que sigue vigente en nuestros días y en nuestros países. ¿por qué los viejos bastiones del Partido Comunista francés votan, ahora, al Frente Nacional de Le Pen?. Sin embargo, la raiz del problema es un sistema capitalista que a la vez que merma los recursos de los países pobres trae mano de obra barata y servil para decrecer los salarios de los ciudadanos que allí residen. Las máquinas/la tecnología y los inmigrantes no son nunca la raíz del problema.

Como anécdota indicar que Inicialmente, el argumento de West Side Story iba a centrarse en las diferencias entre judíos y católicos, pero después de leer una noticia en el periódico sobre los enfrentamientos entre pandillas puertorriqueñas e irlandesas en Nueva York, Bernstein y el libretista Laurents cambiaron de idea.

El musical fue innovador: por los bailes, que forman parte de la acción dramática; por la música muy variada de Bernstein (ritmos latinos, jazz, canciones de amor de gran belleza melódica...) y por la temática. Una de las canciones más famosas de esta obra es America, donde se contraponen las dos visiones de los emigrantes al llegar a Estados Unidos: la ilusión por la libertad, la modernidad y el consumismo, y por otro lado el desengaño ante la marginación racial y la pobreza.

                             

En la escena de la canción “América”, la mejor y más representativa de la película, por delante del “María”, Anita y Bernardo lideran los equipos de chicas y chicos. Ellas reivindican lo mucho que les gusta vivir en América, los chicos todo lo contrario. América reviste un carácter emancipador para las mujeres portorriqueñas que viven sumidas en un machismo. Así, Bernardo debe proteger/anular la independencia de su hermana, María y es que continúa con los lazos familiares de una cultura que aún no está integrada.

Los decorados nos muestran una nueva estética: paredes con graffitis, vallas de reja metálica, puentes metálicos, canchas de baloncesto sórdidas, escaleras de incendio etc… ,¿cómo es posible que en un ambiente feo sea posible crear una estética diferente, mágica e, incluso, bonita. Esta es otra de las grandezas de la película. Desde entonces, Nueva York no es solo el Empire State y, sin embargo, nos gusta.

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