miércoles, 1 de julio de 2015

Roy Orbison, “Solo los solitarios conocen este sentimiento”

Roy Orbison, cara aniñada, orejas de soplillo, tupé y gafas negras fue un hombre que, en los años sesenta, fue internacionalmente reconocido por sus baladas sobre amores perdidos. Un tímido que con su voz y guitarra logró un específico tono vocal que le proporcionaría éxitos internacionales como ‘Only the Lonely” , “Pretty Woman” y Cryng.


Nace en Vernon, Texas  (1936-1988). Desde niño tuvo problemas de visión y eso le obligó a llevar unas gafas especiales que, en su madurez, conformarían parte de su vestimenta junto al color negro en su indumentaria. Su primer éxito comercial fue “Ooby Dooby”, pero comenzó a escribir sus propias canciones y a crear un sonido inaudito en el rock and roll de la época. Esa evolución del rock and roll le permitió concebir Only the Lonely (1960) que le llevó a la más alto de las listas de éxitos en Estados Unidos y Reino Unido.

                      

La combinación de su tono de voz armonioso con unos perfectos coros le dieron un tono personalísimo que ejerció influencia y reconocimiento en The Beatles o Bruce Spingsteen.

Roy no tenía el movimiento de caderas de Elvis, ni podía enamorar a adolescentes con su físico. Él no era un rockero  al uso, no tenía ni la energía, ni la presencia para serlo. Se trataba de un hombre tímido, dulce, sutil y algo triste. Su voz encontró más acomodo en las baladas que en el rock, sus composiciones era muy bellas y capaces de robar una lágrima a quien se detuviera tranquilamente a escucharlas.

                     

Su vida tuvo muchos momentos de luto. En 1966 fallece su mujer en un accidente y, al poco tiempo, un incendio arrasó su casa matando a sus dos hijos pequeños. Esa tristeza se iría arraigando en su voz y rostro. Cinco años después, se casa por segunda vez.

En 1964 nace de casualidad “Pretty Woman”. Cuenta la leyenda que Roy estaba trabajando en casa cuando su novia se acercó para despedirse y decirle a su pareja que se iba de viaje. Cuando el músico le preguntó si llevaba dinero, la respuesta de ella no pudo ser más clara: “Pretty woman never needs any money” (La chicas guapas nunca necesitan dinero). Unas horas después, Roy Orbison terminó la que sería su canción más emblemática. Una canción escuchada millones de veces pero que todavía mantiene su fuerza y su calor. La nueva composición del estadounidense fue un enorme éxito y llegó al número 1 en Inglaterra y EEUU.

                     

En los años setenta el público joven se fue alejando de su estilo musical, pero a finales de la década, una nueva generación de artistas reclamó la figura y la influencia de Orbison.

El cine ha sido un firme aliado para el renacimiento de algunos de sus temas como “Cring”, “In Dreams” o “Pretty Woman”.

Un ataque al corazón terminó con su vida el 6 de diciembre de 1988. Tenía 52 años

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