viernes, 10 de abril de 2015

Preguntas sin respuestas

A mis dieciséis años escribí este poema que fue publicado en la  revista de mi instituto/Cervantes, situado en la calle Embajadores y la revista llevaba por título: El Ingenioso Hidalgo.

Es el único de mis poemas que me atrevo a publicar porque en mi adolescencia el tirón romántico me conducía a Bécquer pero, al no tenr su ingenio, me salían unas cursiladas para las niñas. En agosto, cumpliré 57 años y, en el fondo, hace 40 años que tengo 16, pero mi pelo es blanco y he ganado mucho realismo aguantando "hostias".


Preguntas sin respuestas

Me pregunto en esta vida,
¿Quién será elque gane más,
el que trabaja de veras
o el que finge trabajar?

¿Se admira al idealista
y se le sigue de veras,
o sirve como un bufón
para las risas ajenas?

¿El pícaro es despreciado
por su proceder loco,
o es aceptado en el mundo
como sensato y juicioso?

Se consagró un idealista,
pero mil murieron antes
por defender una causa
que les pagó dos reales.

El pícaro no subió al podio,
pero el pan no le faltó;
aún gobernando un tirano
vivió bien de mogollón.

Que se consagre Cervantes
o el insigne Calderón,
que ellos pasaron el hambre
y eso no lo quiero yo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario