martes, 14 de abril de 2015

"Un largo viaje", de aficionado a los trenes a esclavo en las vías

La película (2013) adapta la novela autobiográfica The Railway Man publicada en 1995. En ella, Eric Lomax cuenta su vida: soldado inglés destinado a Singapur, gran apasionado ferroviario, que en 1942 cae en manos de los japoneses y acaba destinado a trabajos forzados construyendo la línea de ferrocarril entre Birmania y Tailandia.



Décadas después, de vuelta en Inglaterra, intenta olvidar centrándose en su mujer, Alice, y su pasión por los trenes. Ella quiere saber más sobre sus traumas y sin quererlo inicia un largo viaje; un camino de retorno al pasado que lleva a Eric a descubrir que uno de sus torturadores sigue vivo y libre.




Es una historia en dos tiempos, que mezcla las desventuras del joven Eric con su yo adulto que lucha por olvidar un pasado tan traumático, una historia de guerra con otra de superación y habla del horror de la guerra, la venganza, el perdón (o su imposibilidad) y la camaradería.

La película está dirigida por Jonathan Teplitzky, director poco prolífico que ya dirigió la interesante Burning Man, el film cuenta con un plantel de lujo. El siempre versátil y fantástico Colin Firth (El diario de Bridget Jones, Un hombre soltero, ganador de un Oscar por El discurso del Rey) interpreta a Eric; Nicole Kidman (Vista en Moulin Rouge, Los otros, y también oscarizada por Las Horas) como Alice en un papel inicialmente pensado para Rachel Weisz (Ágora); el prometedor Jeremy Irvine (Warhorse) como el joven Eric y Stellan Skarsgård (visto en Thor y Mamma mia! con el propio Firth) como su mejor amigo.

La temida Vía ferroviaria de la muerte

Eric Lomax siempre había sido un hombre fascinado por los trenes. Ironías del destino, tras ser capturado por los japoneses fue castigado junto con sus camaradas a construir un ferrocarril entre Tailandia y Birmania.


Esta llamada Vía ferroviaria de la muerte, protagonista de la historia de Un largo viaje, cubre 415 kilómetros de montañas, pasos escarpados, selva y ríos. El gobierno británico de Birmania se había planteado su construcción, puesto que ayudaría muchísimo a mejorar el transporte en la zona, pero lo descartó por lo casi imposible que era su construcción.

Sin embargo el ejército japonés, en plena invasión birmana, vio en la línea ferroviaria la mejor solución para esquivar el poderío marítimo del enemigo y abastecer a sus hombres. Por ello, el 22 de Julio de 1942 empezó a llevar prisioneros de guerra para construirlo. Entre los más de 300.000 hombres esclavizados había sobre todo indonesios y británicos, además de holandeses, coreanos, australianos y estadounidenses.

Estos hombres fueron sometidos a un régimen de trabajo y tortura inhumano, con jornadas de trabajo de más de 15 horas, insalubridad y ninguna seguridad mientras trabajan en lugares hostiles. Cuando el conflicto acabó en 1945 más de 200.000 hombres habían fallecido construyendo la vía, que fue reconstruida por los aliados después de la guerra tras haber sufrido numerosos daños. Alguno de sus pasos, como el llamado Puente sobre el río Kwai o el Paso Hellfire son hoy en día atracciones turísticas que pueden recorrerse en tren y que siempre hacen plantearse a los visitantes cómo pudo construirse en un lugar tan hostil.

Pocos, como The Railway Man, lograron sobrevivir a la tragedia. Pero a pesar de todo lo sufrido, el amor de Eric por los trenes siguió intacto, y su camino hacia la venganza incluyó numerosos trenes, alguno de los cuales ayudó a construir bajo el yugo enemigo.

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