domingo, 10 de mayo de 2015

Trenes rigurosamente vigilados

Trenes rigurosamente vigilados es una película checoslovaca de 1966, dirigida en blanco y negro por Jiří Menzel y basada en una novela de Bohumil Hrabal, que narra la historia de un joven que trabaja en una estación ferroviaria en la Checoslovaquia ocupada por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.


Estamos ante una historia sobre la resistencia frente a la invasión alemana durante la Segunda Guerra Mundial, concretamente nos situamos en los últimos momentos de la guerra. Pero es una visión muy distinta a otras obras que tratan la misma temática, ya que se centra en mostrarnos el lado más humano de los empleados de una estación de trenes de un pequeño pueblo checoslovaco. En esta estación reciben la orden de controlar y dar prioridad a los trenes rigurosamente vigilados, es decir, transportes militares que se dirigían al frente para llevar provisiones y municiones a los soldados alemanes. Es una película llena de personajes peculiares, donde la guerra sobrevuela las situaciones cotidianas y sólo al final se integra de forma contundente en la historia.

Así, tenemos a Milos Hrma, el protagonista, un joven que empieza a trabajar como aprendiz en la estación con la intención de seguir los pasos de sus familiares y vivir trabajando lo menos posible. Vivimos su despertar a la sexualidad y a la vida adulta. Enamorado de Masa, una hermosa revisora de trenes, su máxima preocupación consiste en superar sus problemas sexuales. Personaje tremendamente ingenuo y tragicómico, se convierte en el gran héroe de la novela.


El factor Hubicka, otro personaje central, es un hombre obsesionado con las mujeres y el modelo a seguir de Milos Hrma. Cínico y mordaz, es quien organiza la rebelión final. El jefe de estación, se nos presenta como un personaje bobalicón, preocupado sólo por su inminente ascenso y sus palomas. Y, aunque intenta disimularlo, siente una gran envidia de Hubicka.


Aparecen otros personajes (el jefe de movimiento Slusny; Zednicek, el consejero de la comisión disciplinaria; la mujer del jefe de estación; la telegrafista Zdenka, etc), todos ellos muy bien tratados.

Bohumil Hrabal se basó para escribir esta historia en su propia experiencia como ferroviario (uno de los múltiples trabajos que desempeñó). El autor  valora por encima de todo a los héroes anónimos. A la gente corriente, a menudo seres marginados, a la gente humilde.

“Trenes Rigurosamente Vigilados” se construyó a partir de “La Leyenda de Caín”, una narración anterior. Cuando acabó este relato lo dejó madurar. Mientras tanto, se dedicó a anotar anécdotas de ambiente ferroviario y se las contaba a sus amigos en casa o en sus adoradas cervecerías y tabernas para ver qué efecto causaban. Incluso visitaba al jefe de estación de Nymburk para contarle estas historias.

A propósito de la novela, Hrabal reflexiona: “Quiero descubrir hasta qué punto se puede jugar con dos motivos tan contradictorios. El motivo del ridículo y de lo obsceno al lado de un acontecimiento trágico.


Del guión de la película se encargó el propio autor de la novela, Bohumil Hrabal. Estamos ante una de las adaptaciones más fieles que he encontrado de momento. La mayor variación estriba en el orden de los hechos según están relatados en el libro. Menzel comenta: "Si bien la novela fue escrita en forma de flashback, Hrabal ha logrado trasponerla al lenguaje cinematográfico en una precisa secuencia cronológica, evitando así el riesgo de confundir al espectador. Contrariamente a la tendencia prevaleciente en el cine de la época, hemos buscado mantener una narración clara y fácil de comprender".

"Trenes Rigurosamente Vigilados" ganó el Oscar a la Mejor Película Extranjera. Cuentan la siguiente anécdota relacionada con el autor de la novela.

El día que se examinaba para ser ferroviario, Hrabal se presentó ante el tribunal examinador en la estación de Kostomlaty, como era de rigor. El inspector le preguntó: “¿Cómo averiguaría usted cuándo llega el tren si los semáforos estuvieran estropeados?”. A lo que Hrabal contestó: “Con los ojos”. “Muy bien”, repuso el inspector, “¿y si estuviera nublado?”. Hrabal sacó del bolsillo un pañuelo, lo colocó al lado de un raíl, se arrodilló, acercó el oído al raíl y tras escuchar un rato se incorporó y le dijo al inspector: “El tren número 804 acaba de pasar por la población de Kamenné Zbozi”. El inspector, pasmado, le preguntó que en qué manual había aprendido eso, obteniendo la siguiente respuesta: “Lo he visto en una película del oeste protagonizada por Gary Cooper; éste era su método para distinguir si se acercaban los indios con sus caballos o bien una manada de búfalos”. El inspector lo aprobó con todos los honores.

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